Bodyworlds
Aprovechando que estoy de paso por Los Angeles, hace un rato fui a la exposición mencionada en este post. Se trata de una muestra en la que un artista (por ponerle una etiqueta) alemán utilizó una técnica para convertir cadáveres en algo parecido a esculturas plásticas. Hay más de doscientos cuerpos de distintas edades, desde fetos hasta ancianos, colocados en posiciones naturales que corresponden a las actividades que desarrollaron en vida. Así, nos encontramos con un basquetbolista musculoso con una pelota en sus manos, un jugador de ajedrez sentado frente al tablero, un maestro con un libro en mano, un fumador, una nadadora.
Dado que la muestra tiene fines educativos, hay bastante énfasis en mostrar las consecuencias del abuso de tabaco y alcohol. El cuerpo del fumador, por ejemplo, nos permite ver sus pulmones dañados por la nicotina, negros en comparación con los no fumadores. El sentido del humor del autor se deja ver en varias ocasiones. Algunos de los cuerpos sostienen órganos internos en sus manos (un arquero de fútbol ataja un balón con la mano derecha en pleno vuelo, mientras arrastra sus pulmones con la izquierda). Un esqueleto y su sistema muscular posan de pie uno junto al otro, como si se tratara de dos personas distintas. Un hombre fue cortado en finas rodajas transversales, espaciadas a lo largo de diez metros. Algo así como un fiambre al cuadrado.
Antes de entrar al salón me preguntaba si mi estómago estaría a la altura de la muestra. Casi nada me resultó repulsivo, por el contrario todo fue bastante fascinante. Los carteles explicativos no dicen nada acerca de las causas de la muerte de los “donantes”, aunque en algunos casos es fácil deducirlo (cánceres, derrames cerebrales). Es difícil reconocer la identidad en los rostros, en la mayoría de los casos puro músculo sin piel. A duras penas pueden reconocerse algunos rastros étnicos de vez en cuando.
La parte morbosa llega cuando al final de la exhibición nos dan un folleto en el que nos preguntan si queremos ofrecernos como donantes para futuras muestras. Todo muy filosófico y superado pero no, gracias.
