Ogeid

Trendistic

Cada vez me gusta más Trendistic, el sitio que estamos desarrollando en Flaptor (anteriormente era twist.flaptor.com). Desde hace una semana tenemos disponibles gráficos de 90 y 180 días, además de la posibilidad de suscribirse a un tema que a uno le interesa y enterarse cuando explote en Twitter.

Algo que no muchos conocen es que se puede hacer zoom en un gráfico simplemente seleccionando una sección cualquiera con el mouse, y ver tweets de cualquier momento haciendo click en un punto cualquiera del gráfico.

Algunos ejemplos interesantes:

Usain Bolt (30 días, seleccionar los picos y ver tweets)
Michael Jackson, Iran, Swine Flu en los últimos seis meses (requiere estar logueado vía Twitter y pasar por una breve pantalla de registración)

Urna2009

Este es el gráfico de menciones del hashtag #urna2009 en Twitter durante el día de ayer, mientras se llevaban a cabo las elecciones legislativas de Argentina:

En el pico máximo las menciones llegaron al 0,13 por ciento. Es decir, aproximadamente uno de cada 700-800 tweets contenía este hashtag. Hay que destacar que #urna2009, a pesar de ser impulsado por muchos medios argentinos, estuvo lejos de ser un Trending Topic en Twitter. Como comparación se puede ver este hashtag junto a otros conceptos mencionados ayer: la situación en Honduras y la muerte de Billy Mays (personaje de infomerciales de USA). Para ver mejor la escala de los conceptos se pueden apagar de a uno haciendo click en el nombre debajo del gráfico.

Escalada de bloque en Mar del Plata y Balcarce

El fin de semana del primero de mayo fuimos con unos amigos a escalar boulders en la zona de Mar del Plata y Balcarce. Filmamos un par de videos, l primero es un resumen de una tarde en el Parque San Martín de Mar del Plata (un minuto de duración):

El segundo es de Leandro escalando uno de los bloques más fotogénicos de Balcarce:

Ubuntu vs Linux

En alt1040 les llama la atención que la tendencia de búsquedas para los términos “ubuntu” y “windows xp” sea similar. A mí eso no me parece interesante, dado que no indica nada positivo sobre Ubuntu ni negativo sobre Windows XP. La búsqueda genérica se usa cuando una persona no sabe qué es algo, o lo conoce pero no sabe por dónde empezar. Por lógica bastante gente puede encontrarse en esta situación cuando oye hablar de Ubuntu por primera vez.

Lo que sí es un poco más interesante es cómo se están aproximando “linux” y “ubuntu”:

Ubuntu vs Linux - Google Trends

Eso puede significar varias cosas. Mi interpretación es que, por un lado, Linux es cada vez más conocido y la gente busca menos el término suelto. Por otro lado, cada vez más gente oye hablar de Ubuntu.

No preocuparse es divino

Es cierto que ocuparse de las cosas es mejor que preocuparse. Al fin y al cabo preocuparse no sirve para nada. Preocuparse es pensar en un problema en forma no constructiva, angustiándose y dándole vueltas en la cabeza sin tomar decisiones o seguir pasos para solucionarlo.

Yo también creo en la frase que cita @briascoi en Twitter:

“Si un “problema” no tiene solución, ¿Por qué preocuparse? Y si la tiene, ¿Por qué preocuparse?”

A la que respondí “porque somos seres humanos, no computadoras”.

Con esto lo que quiero decir es que sería ideal vivir la vida de esa manera. Es válido intentarlo, y resulta productivo ante un problema. Justo se da la casualidad de que el ejemplo del auto que Ismael cita en su post es exactamente lo que estoy haciendo yo esta semana, sin haber llegado a los problemas que el tuvo.

Cuando digo que no somos computadoras, me refiero a que no todo en la vida está planteado claramente como problemas a solucionar. En el caso de Ismael, el dice que no solucionó su problema antes “por idiota”. Yo creo que eso no es cierto. Simplemente le tomó tiempo darse cuenta de la situación y entender que tenía un problema, porque no es un robot.

Todos pasamos por distintas situaciones en la vida cotidiana que nos producen ansiedad, angustias, miedos, etc. Algunas de estas situaciones son problemas y tienen solución. Otras son potenciales problemas, contra los que no se puede más que tomar algunos recaudos y aumentar las probabilidades de que no ocurran, o de que nos afecten lo mínimo posible. Otras situaciones son inevitables como la muerte, el paso del tiempo, los imprevistos, etc. No tienen solución, y lo ideal sería no pensar en ello. Por supuesto es imposible no preocuparse cada tanto ante situaciones hipotéticas.

Existe un nivel de preocupación normal de todos los seres humanos que no nos paraliza y nos deja hacer cosas. Muchas veces reconocemos que algo es un problema a partir de una sensación de intranquilidad o angustia que finalmente logramos poner en palabras e identificar. Llegado ese punto podemos ocuparnos, plantear los pasos a seguir y con suerte pasar a otra cosa. Por otro lado está la preocupación patológica: una vez que tenemos un problema identificado y le seguimos dando manija sin tomar pasos adecuados para resolverlo, estamos quemando energía en forma obsesiva. Si fuéramos computadoras simplemente apagaríamos esa conducta y seguiríamos el diagrama de flujo para solucionar los problemas que podemos y olvidar los otros.

Como no somos computadoras, todos nos encontramos en mayor o menor medida con la preocupación patológica en algún momento de nuestras vidas. Para muchos de nosotros no es grave y no nos paraliza, pero hay gente que simplemente no puede evitarlo. Algunas personas simplemente tienen más neurosis obsesiva que otras. Donde disiento con Ismael es en mi opinión de que la psicoterapia no es para “víctimas” sino para ayudar a mucha gente a lograr esta forma de manejarse en la vida que por suerte a él le sale naturalmente. Es necesario un cierto equilibrio de base para poder funcionar así, y es ingenuo pasarle esa receta a cualquiera sin saber cuáles son sus circunstancias.

El video al alcance de cualquiera

La calidad del video de las cámaras de usuario más sencillas es sorprendente. En este momento cualquier persona puede filmar una película con un presupuesto casi nulo, el único límite es la creatividad de cada uno. Yo desde hace un tiempo vengo utilizando una Canon SD1000, que cuesta poco más de cien dólares (en realidad ya no se consigue nueva, fue reemplazada por la SD1100). Con esta cámara, un trípode de u$s 2 y una tarjeta de memoria de 8GB (u$s 20) puedo filmar más de una hora de video a 640×480, treinta cuadros por segundo. Es más que suficiente para que se vea bien en Youtube o incluso en un televisor normal.

La otra parte del “equipo” necesario son los programas de edición como iMovie, que viene con las Macs nuevas y es muy sencillo de usar. Con iMovie se puede armar un video razonable en pocos minutos, una vez que se tiene un poco de práctica.

Yo en los últimos meses filmé unos cuantos videos de escalada en modalidad bloque (a pocos metros del suelo, con colchonetas para no lastimarse al caer). Aquí van dos de los últimos que hice (dos o tres tomas, un mp3 como banda de sonido y unos pocos cortes). Me quedé bastante satisfecho con el resultado para haberle dedicado no más de una hora a cada uno (tanto de tiempo de escalada y filmación como de edición). Lo que escalo es bastante fácil, pero alguien que no conoce del tema probablemente no se dé cuenta :)

Finalmente tengo el iPhone

Luego de varias idas y venidas, finalmente y gracias a Mariano llegué a contactarme con gente de Claro que entiende algo del trato a clientes. Ya me había rendido, pero lograron que se despertaran mis ganas y me fui en persona a comprar el iPhone 3G.

Debo decir que estoy contento con el aparatito. Yo hace tiempo que dejé de pensar en estos objetos como teléfonos, a esta altura es una denominación anacrónica que tiene poco que ver con la función principal que cumplen, al menos para mí. Yo hablo muy poco por teléfono, lo que más hago es revisar mi mail y algunos sitios/aplicaciones (twitter, facebook, el clima, etc). El iPhone está lejos de ser perfecto, ya estaba al tanto de muchas de sus limitaciones y en las primeras horas de uso le encontré otras. Sin embargo, es un paso más hacia un dispositivo de bolsillo que permita hacer todo lo que hoy requiere una laptop o al menos netbook. Para los que trabajamos en temas que requieren conexión permanente, eso representa la libertad de llevar la oficina a cualquier lado (con la disciplina que ello implica, pero eso es otro post). No tengo duda de que las próximas generaciones de estos artefactos van a ser cada vez más cercanas en funcionalidad a una netbook, no tanto por poder de procesamiento sino por mejoras a la interface de usuario que permitirán una interacción más cómoda. Los dos temas fundamentales a solucionar son el ingreso de datos y el manejo de múltiples contextos, en ese orden.

Al margen, mi experiencia con Claro confirma mi creencia de que en Argentina la cultura del trato al cliente es algo que aún está en pañales. Cualquier empresa de servicios que invierta en cambiar su cultura interna para hacer que la satisfacción al cliente sea una prioridad de verdad va a ver esa inversión convertida en un aumento enorme de sus ganancias. Además va a obligar a sus competidores a hacer lo mismo para no quedarse atrás. No sé si eso ocurrirá en un mercado cuasi-monopólico como el de la telefonía móvil (Claro/Personal/Movistar). Quizás tres compañías sea poco como para evitar un cartel en una industria con tantas barreras de entrada. En general tres entidades pueden ponerse de acuerdo, con seis o siete se complica y con más de diez es difícil evitar la competencia (por ejemplo en el mercado de los automóviles). Yo tengo un VW Golf y noto un esfuerzo importante del concesionario local por lograr mi satisfacción cada vez que llevo mi coche a un service de rutina.

Claro: el peor servicio al cliente posible.

Hace tiempo que tengo ganas de comprar un iPhone para mi línea de Claro. A principios de mes pregunté en el local del Alto Palermo sobre los precios y los planes. Me informaron lo siguiente: si quería el iPhone al precio publicitado de 1599 pesos debía cambiar a un plan de 119 pesos mensuales. Me parece bien dije yo, hagámoslo ya.

No tan rápido, me dijo el vendedor. Como tu ciclo mensual de facturación empieza el 2 del mes no te podemos vender el iPhone a ese precio hasta entonces. Lo que te conviene hacer es cambiar de plan los últimos días del mes y volver el 2 de febrero a comprar tu iPhone.

El 30 de enero volví al local donde tuve que esperar media hora para cambiar mi plan. El vendedor que me atendió me aseguró que podría volver al local el 2 de febrero y adquirir mi iPhone al precio pactado.

Ayer volví al local. Luego de media hora de espera me atiende una vendedora que me informa que el precio del iPhone para mí es de más de 2300 pesos, porque “un problema del sistema” impide que me lo vendan al precio prometido. Ese precio es sólo para nuevos clientes (a pesar de que el sitio de internet dice lo contrario).

Trato de razonar con la vendedora durante varios minutos, diciéndole que soy un cliente de años dispuesto a gastar dinero en un equipo y más dinero todos los meses por un plan de datos, y que me hicieron ir tres veces al local y cambiar mi plan para nada. Ella no hace más que contestarme con una sonrisa vacía y me dice que todo lo que puede hacer es volverme a mi plan anterior (este mes tendré que pagar de más) y de a poco, con suerte, me reintegrarán lo que gasté innecesariamente. Le pregunto si hay alguien en la empresa a quien le importe la pérdida de una venta y el irritar a un cliente. No me dice su nombre ni el de su jefe por más que le insisto, no puede comunicarse con nadie, su supervisor no está disponible. Por su cara lo único que desea es que yo me vaya y la deje en paz. Un compañero suyo acude al rescate, diciéndome una flagrante mentira: las condiciones comerciales a veces cambian el primero de mes, y cambiaron el día anterior. La vendedora lo mira con cara sorprendida, sabiendo que miente. Yo le digo que entonces su compañero me engaño a sabiendas el viernes, y elabora la mentira diciendo que a veces ellos mismos no saben del cambio de las condiciones comerciales hasta que ocurren. Me mira con cara de odio, como si yo estuviese pidiendo un favor en lugar de queriendo gastar dinero en su empresa. Su actitud corporal expresa confrontación y animosidad. Cuando se retira, su compañera admite que él me mintió. Furioso, pido el libro de quejas y me voy diciéndole a la vendedora que no entiendo la necesidad de su compañero de mentir y faltar el respeto a un cliente.

Este tipo de atención es bien característico de Argentina (probablemente de otros países latinoamericanos también), donde las empresas cuasi monopólicas tienen vía libre para hacer lo que quieren.

Rutas argentinas

Como me gusta ir a escalar, viajo seguido por las rutas de la provincia de Buenos Aires que llevan a localidades próximas al sistema de Tandilia (Tandil, Barker, Balcarce, etc). Este fin de semana fui a Balcarce por la ruta 2 y la 55, luego de Balcarce a Barker por la 226 y la 74 y de vuelta a Buenos Aires por la 30 y la 3.

El estado de las rutas argentinas en general es deplorable, en mi opinión es el aspecto fundamental que me recuerda que no estoy en un país desarrollado. De las mencionadas más arriba el caso más lamentable es el de la ruta 3, que atraviesa las zonas más ricas de la provincia de Buenos Aires. Puede entenderse que rutas de relativo bajo tráfico como la 3 o la 74 no sean autovías, pero lo de la 3 es simplemente imperdonable. La cantidad de camiones que circulan por esta ruta hacen que se generen largas colas, lo que sumado a la imprudencia del conductor argentino genera situaciones de gran peligro.

Yo sigo bastante los foros de SkyScraperCity, un sitio dedicado a proyectos de construcción alrededor del mundo. En la sección de Argentina hay una subsección de transportes, en la que se comentan las noticias sobre la construcción de infraestructura como trenes y autopistas. Casi todos los foristas están de acuerdo en que la situación del país es lamentable, en particular teniendo en cuenta lo poco que se avanzó en los últimos 50 años comparándonos con otros países. Quizás sea porque muchas obras requieren plazos más largos que los ciclos electorales, y un gobierno no quiere iniciar algo para que el rédito político se lo lleve el siguiente. En lugar de eso vemos el famoso “asfalto electoral” y obras de corto plazo mientras que los proyectos más grandes se mueven muy lentamente o se paralizan por años. Como sea, el sistema no funciona. La pregunta es si hay algo que podamos hacer quienes no participamos del gobierno para cambiar esta situación.

La utilidad de AdWords

El tiempo dirá si me equivoco, pero en este momento yo no compraría acciones de Google porque pienso que su performance va a ser peor que el mercado en general. En particular hay un dato que me preocupa, y es el siguiente:

El año pasado seguí de cerca un experimento con AdWords con la idea de  captar usuarios para un sitio. Despues de unos meses, resultó que el costo de obtener un usuario estaba entre dos y cuatro dólares. Luego de algunos meses la inversión fue suspendida teniendo en cuenta que la probabilidad de obtener un beneficio de dos dólares por usuario del sitio en un lapso razonable no justificaba la inversión.

Dado que AdWords es un producto relativamente nuevo, me pregunto qué proporción de sus usuarios será gente que experimenta de esa manera y no obtendrá un beneficio a mediano plazo como para seguir. Me gustaría conocer más casos de éxito con AdWords para creer que el negocio tiene una cierta estabilidad a futuro.

Por otro lado, es posible que el cuasi-monopolio que tiene Google en este momento se termine en los próximos años. Si eso sucede, los precios de la publicidad contextual deberían caer hasta un valor muy cercano a su costo. Esto es lo que sucedió con el servicio de búsqueda hace diez años, cuando Inktomi debió bajar sus precios ante la competencia de nuevos buscadores como Google y Fast.

Obviamente todo esto es especulación, sobre todo porque Google tiene muchos otros negocios potenciales que podrían dar frutos. Aún así lo escribo porque va a ser interesante tener este post como referencia en unos años (hoy la acción de Google está alrededor de los cuatrocientos dólares).